No es un truco ni un sorteo. Es la forma en que los bancos de Estados Unidos compiten por clientes nuevos. Si recibes tu sueldo por depósito directo, tú también puedes cazar estas ofertas.
Conseguir un cliente nuevo le cuesta caro a cualquier banco: anuncios, promociones, sucursales. En lugar de gastar todo eso en publicidad, te pagan directamente a ti para que los elijas.
Abres la cuenta y cambias a dónde llega tu sueldo. Eso es el "depósito directo".
El cliente que recibe su sueldo ahí usa la cuenta todos los días. Ese es el cliente que buscan.
Con tu saldo, tus tarjetas, préstamos e hipotecas futuras. Por eso pueden pagarte cientos de dólares hoy.
No gastas más ni inviertes nada. Tu dinero sigue siendo tuyo y sigue disponible. Solo cambias a qué banco llega por unas semanas.
Los bonos más fáciles piden entre $500 y $1,000 en depósitos directos. Si ya trabajas en Estados Unidos, probablemente ya cumples. Lo que separa a quien cobra el bono de quien no, es leer las reglas y seguirlas al pie de la letra.
Cazado con orden, este dinero puede ser tu primer capital semilla: un fondo de emergencia, tu primera inversión o el depósito para tu primera subasta.
Mueve la barra a lo que recibes al mes por depósito directo. El cálculo supone que mandas todo tu sueldo a un banco a la vez, durante el plazo de cada oferta.
Términos revisados en las páginas oficiales el 25 de octubre de 2026. Los bancos pueden cambiar o terminar una oferta en cualquier momento: confirma siempre antes de abrir.
Empieza por la oferta que tu sueldo cumple más fácil. Usa la calculadora.
Entra desde el enlace de la oferta y usa el código si lo pide. Abrir por otro lado puede dejarte sin bono.
Pide a tu empleador cambiar tu depósito directo. Muchos permiten dividirlo entre dos cuentas.
Cumple el monto dentro del plazo y espera el pago. Anota la fecha en tu calendario.
Deja la cuenta abierta y sin cuotas hasta recibir el bono. Luego pasa a la siguiente.
Sí. El bono cuenta como ingreso. El banco te envía un formulario 1099-INT o 1099-MISC y lo declaras en tus impuestos.
Tu nómina, pensión o pagos del gobierno (como el Seguro Social) enviados de forma electrónica. Las transferencias entre tus cuentas, Zelle, depósitos en cajero, cheques y reembolsos de impuestos normalmente no cuentan. Citi es de los pocos que acepta algunas transferencias: revisa sus términos.
Abrir una cuenta de cheques normalmente no se trata como una solicitud de tarjeta, pero algunos bancos revisan tu historial bancario (ChexSystems) o tu crédito. Abrir muchas cuentas en poco tiempo puede hacer que te rechacen alguna. Caza con calma.
Varias cuentas cobran entre $4.95 y $25 al mes si no cumples ciertos requisitos. Casi siempre se eliminan con depósito directo o un saldo mínimo. Revisa cómo eliminarla antes de abrir para que la cuota no se coma tu bono.
Todos exigen que la cuenta siga abierta y en buen estado hasta que te paguen. Después, revisa si el banco cobra por cierre anticipado o si puede quitarte el bono. Lo más seguro es dejarla abierta unos meses sin cuotas.
No en poco tiempo. Cada banco limita el bono: Chase, una vez cada 2 años; PNC, si recibiste un bono en los últimos 24 meses quedas fuera; Bank of America, si tuviste cuenta en los últimos 12 meses.